Los metales duros están hechos de un material compuesto formado por Carburo de Tungsteno (70-95%) y un ensimaje metálico, generalmente cobalto (30-5%).
El Tungsteno se obtiene mediante la reducción de Scheelita o wolframita. Una vez obtenido el Tungsteno, éste se “carbura” añadiendo carbonio a temperaturas altas
para poder obtener el carbonio de Tungsteno. Éste presenta una granulometría que puede oscilar de una fracción de micrón a 10 y más micrones.
Dosificando de manera précisa los porcentajes de cobalto y la granulometría de tungsteno, se obtienen los distintos grados que pueden encontrar aplicación en los diferentes ámbitos de la industria mecánica, extractiva, de madera, etc..
En los últimos años se han introducido grados de metales duros y otros carburos,
entre los cuales los más empleados son: el carburo de titanio y el carburo de Tantalio/Niobio.
Estos grados se emplean sobre todo en la producción de utensilios y asportación
de viruta.